RESICO: por qué pagas menos, pero tienes que cumplir al pie de la letra
El Régimen Simplificado de Confianza bajó los impuestos de miles de negocios, pero un descuido te saca del régimen. Te explicamos las tres reglas que no puedes romper.
Leer artículoEl RESICO llegó para simplificar la vida fiscal de personas físicas con actividad empresarial, y en la mayoría de los casos lo logra: las tasas de ISR van del 1% al 2.5% sobre tus ingresos, muy por debajo de lo que pagarías en el régimen general. Pero esa ventaja viene con condiciones que el SAT revisa, y salirte del régimen puede costarte caro.
1. El límite de ingresos es real y se vigila
Para personas físicas, el tope es de 3.5 millones de pesos de ingresos al año. Si lo rebasas, dejas de ser RESICO automáticamente a partir del mes siguiente, y pasas al régimen de actividad empresarial con tasas mucho más altas. No es una recomendación: es una expulsión automática. Por eso llevamos el control de tus ingresos acumulados mes a mes, para avisarte antes de que te acerques al límite.
2. Necesitas tus facturas de gastos aunque no las deduzcas igual
En RESICO el ISR se calcula sobre tus ingresos, no sobre la utilidad, así que mucha gente cree que las facturas de gastos ya no importan. Para el ISR es cierto, pero para el IVA no: sigues necesitando tus CFDI de gastos para acreditar el IVA que pagaste. Tirar esas facturas es regalar dinero.
3. Si no presentas, pierdes el régimen
Esta es la que más gente ignora. Si dejas de presentar tus declaraciones mensuales, el SAT puede sacarte del RESICO y no dejarte volver a entrar. La comodidad del régimen depende de que cumplas puntual. Un mes sin declarar no es solo una multa: es arriesgar el beneficio completo.
El RESICO es una gran herramienta cuando se maneja bien. La clave está en tratar la simplicidad como lo que es: menos impuestos a cambio de cumplimiento impecable. Si quieres saber si te conviene o si ya estás en riesgo de salir, escríbenos y lo revisamos.